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martes, 20 de diciembre de 2016

Anuario 2016 de ElCorunio: Gente, cosas, restauraciones conservadoras y frula que marcaron un año que pasó al pedo

Todas las cosas, marplatenses y hasta adoptivas, pero con trabajo, que fueron noticia en este 2016
El Supremo Jurado ya decidió. Durante largos días, aún al costo de no concurrir a algún juicio por jurados, se reunió en el lobby de un hotel céntrico y ya emitió su veredicto. Estos son los personajes, objetos, cosas y cosos que merecen ser "Los marplatenses de 2016". Con ustedes, los agraciados:

1) El arbolito de la costa:
luchamos y logramos que lo retiraran.
2) Los incendios en Caromar y Bonano: un poco de cine catástrofe y tránsito cortado por días
3) Marquesinas: su vuelta sería la principal generatriz de empleo en 2017. Esperanza.
4) Agustín Cinto: vino como turista, tuiteó de más y se tuvo que ir. Junto al Toti Flores fueron los ñoquis macristas del año
5) Emiliano Giri: Por suerte pudo probar su inocencia. Ahora sólo le resta afinar el marketing para volver.
6) Las gomas quemadas: pese a que el intendente Arroyo pidió que no las encendieran, fueron la principal arma de protesta oncogenerante de la ciudad
7) Daniel Viglione: Discutible periodista, comunicador económico, Pronosticó que los mercados a futuro eran todos de él. Robó, huyó y lo pescaron. Celebrando los quince años del 2001, quiso hacer su propio corralito. No salió.
8) Ana María Crovetto: solidaria, la Secretaria de Educación fue de las primeras funcionarias que tiraron a Arroyo debajo del camión. Luego se llamó a silencio para permitir que otros de sus pares pudieran demostrar sus habilidades. Gran corazón.
9) La familia de Arroyo: cada uno con su cargo, todos cobran, y son varios.
10) El doctor Blanco: irascible secretario de salud, dijo que las mujeres que se hicieran mamografías iban a tener dos problemas: tener tumores y saberlo. En mayo se rajó a Miami y lo escracharon en la playa. Quiso reemplazar a Cinto, pero ni para eso le dio. Menos mal que no es cirujano.
11) Julio Razona: un visionario, fue el primero del gabinete de Arroyo que salió corriendo. Por suerte supo reciclarse como abogado de las víctimas de Viglione. Suponemos que las representa.
12) El barco encallado en Playa Grande: a falta de pilotos que salvan a sus pasajeros, nosotros tenemos nuestro Sully marplatense. Al tipo se le enredaron las redes en la hélice y logró meter el Victoria I en medio de Playa Grande. Lo sacaron antes de que lo transformaran en boliche, por suerte.
13) Carlos Pampillón: fue condenado a una suave probation por sus ataques nazis. En el juicio repitió que sólo hace pop para divertirse. Otra pérdida para el gabinete de Arroyo.
14) El tiburón que apareció en la Escollera Norte: salvaje ejemplar, dicen que se lo comieron los indigentes de la zona a los que luego echó Baragiola.
15) El paredón de la casa de Arroyo: pintadas agresivas que amenazaban al intendente. Por suerte detuvieron a los terroristas que, como es habitual, tenían plantas de marihuana en su poder. Drogones irresponsables, lacras sociales. Seguro que les gustan los choripanes.
16) Silvana Rojas: En la Municipalidad juran y perjuran que la Secretaria de Cultura existe y que la han visto.
17) Circo La Audacia: denostado por Arroyo que quiere plazas sin circos que se llamen "Nisman" y fingir que gestiona, fue desterrado a lo que muchos creen las afueras de la ciudad, desde donde seguirá con su misión de contención y felicidad. Chiva, boludo.
18) Huracanes, vientos, lluvias, un clima de mierda: alertas meteorológicas durante todo el año. El invierno empezó, más o menos, el 19 de marzo y terminó hace quince días, creemos.
19) Carlos Arroyo: el intendente brilló por su ausencia. Torpe, dubitante, extemporáneo. A veces habla de reelección. Cuando se apela a eso para intentar estar presente y que la gente comente, es que se le quemaron todos los cartuchos. Y no tenemos helicóptero.
20) La declaración jurada de bienes de Arroyo: pese al año entero como intendente y los cinco años previos como concejal, y a estar obligado por ordenanza municipal vigente, parece que "se viene olvidando" de presentarla. La Defensoría del Pueblo mira para otro lado. Cuando la presente, tal vez el taxímetro tenga algunas fichas de más en su haber.
21) Ni una menos: por todos esos padres, madres, hijos, amigos y parientes que este año levantarán -si pueden- una copa, y alguien faltará a su lado. No olvidemos.